El gobierno iraní informó este martes sobre la detención de 30 personas de diversas nacionalidades, acusadas de espiar y colaborar con Estados Unidos e Israel. Estas detenciones se producen en el contexto de un conflicto creciente, tras una reciente ofensiva sorpresiva contra el país por parte de estas potencias, lo que ha llevado a Irán a responder con ataques a sus vecinos del Golfo Pérsico.
El Ministerio de Inteligencia de Irán ha señalado que uno de los detenidos es un ciudadano extranjero, acusado de recopilar información militar y de seguridad del país para dos estados del Golfo Pérsico, aunque no se han especificado cuáles. Además, se ha identificado a otro arrestado como miembro de un grupo terrorista que opera en la frontera sureste de Irán, quien supuestamente estaba transmitiendo información sobre movimientos de fuerzas militares y policiales al enemigo.
Las detenciones se llevaron a cabo en la provincia de Sistán y Baluchistán, que limita con Pakistán y es escenario de operaciones de Ansar al Furqan, un grupo armado considerado terrorista por Teherán. En una acción adicional, las autoridades arrestaron a un individuo en la provincia del Kurdistán, quien transportaba armamento destinado a apoyar planes hostiles contra la integridad territorial de Irán. Asimismo, se detuvo a 19 mercenarios vinculados a la oposición al régimen, que supuestamente planeaban llevar a cabo acciones en ocho provincias del país.



