El 31 de mayo, una mujer perdió la vida en la Maternidad “Dra. Josefina Scaro” en Alto Comedero, Jujuy, un evento que ha despertado un profundo interés social y ha desencadenado una investigación formal por parte del Ministerio Público de la Acusación (MPA). Esta pesquisa busca determinar las circunstancias que rodearon su deceso y evaluar las posibles responsabilidades penales de los profesionales involucrados en su atención médica.
La causa fue impulsada por una denuncia presentada por los familiares de la paciente, lo que llevó a la apertura de un expediente penal. Desde el inicio de la investigación, se solicitó la historia clínica de la mujer, así como toda la documentación complementaria que pudiera ser relevante para el caso. Esta búsqueda de información es fundamental para establecer un panorama claro sobre lo ocurrido y para entender si hubo fallas en la atención que pudieran haber contribuido a la tragedia.
La atención mediática hacia este caso se intensificó, no solo por la gravedad del hecho, sino también por la imputación de dos médicos, cuyo accionar está siendo escrutado por la justicia. La investigación está a cargo de la Fiscalía Especializada en Delitos contra la Propiedad e Integridad de las Personas, liderada por el fiscal Aldo Lozano, quien ha estado trabajando junto a su ayudante, Ana Laura Eliazarian. Se han llevado a cabo diversas diligencias para reconstruir los hechos y se ha programado una autopsia que se considera crucial para determinar la causa de muerte y aportar pruebas concretas al expediente.
Durante el avance de la investigación, el equipo fiscal ha mantenido comunicación constante con los familiares de la víctima y sus abogados, brindando actualizaciones sobre el progreso de la causa dentro de los límites de la confidencialidad del proceso. En las últimas horas, el caso dio un giro significativo con la imputación de los dos médicos bajo la figura de homicidio culposo. Ambos profesionales se presentaron en audiencias separadas ante la fiscalía, donde también estuvo presente la querella que representa a la madre de la mujer fallecida.
En estas audiencias, los médicos fueron informados sobre los cargos en su contra y los elementos de prueba recolectados hasta el momento. Aunque ejercieron su derecho a no declarar, manifestaron su disposición a colaborar con la investigación, un gesto que podría ser clave para esclarecer los hechos. La fiscalía autorizó la apertura y análisis de los datos de sus teléfonos celulares, un procedimiento que será llevado a cabo por la Dirección de Evidencia Digital del Poder Judicial, cuyos resultados se integrarán al expediente.
Además, la investigación incluye la toma de testimonios del personal médico que prestó servicios en los turnos relacionados con el deceso y el análisis de las grabaciones de las cámaras de seguridad de la maternidad. Este enfoque comprensivo es esencial para entender las dinámicas del evento y evaluar si se cumplieron los protocolos establecidos en situaciones de emergencia obstétrica. A medida que avanza el proceso judicial, la fiscalía continúa impulsando nuevas medidas para esclarecer lo sucedido y dilucidar si corresponde atribuir responsabilidad penal a los médicos.
La muerte de la paciente ha reavivado el debate sobre la calidad de la atención en el sistema de salud pública, así como la necesidad de revisar y fortalecer los protocolos de actuación en situaciones críticas. La fiscalía ha resaltado la importancia de un tratamiento meticuloso y profesional en este tipo de investigaciones, que requieren un análisis detallado y especializado para garantizar justicia y transparencia en el ámbito de la salud.



