En un avance significativo en el caso del pequeño Thiago Correa, quien perdió la vida a raíz de un disparo durante un intento de robo, se ha confirmado que el juicio oral contra el policía Facundo Aguilar Fajardo dará inicio en marzo de 2027. Esta determinación fue tomada por el Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 del Departamento Judicial de La Matanza, durante una audiencia preliminar en la que la querella reiteró su firme oposición a un juicio abreviado. La familia de la víctima insiste en que los hechos acaecidos requieren ser tratados en un juicio oral y público, donde se evalúen todas las pruebas de manera transparente y equitativa.
El caso de Thiago Correa ha despertado un profundo interés social y mediático, no solo por la trágica pérdida de un niño de siete años, sino también por las implicaciones que tiene sobre la actuación de las fuerzas de seguridad en situaciones de riesgo. El padre de Thiago, Fabián Correa, ha expresado en reiteradas ocasiones que el objetivo primordial de su familia es obtener justicia, sin buscar privilegios ni venganza. "Lo único que pedimos es que los responsables enfrenten las consecuencias de sus acciones y que la muerte de nuestro hijo no quede sin castigo", subrayó en una reciente declaración.
La causa ha sido elevada bajo la carátula de homicidio agravado por el uso de un arma de fuego, en el contexto de un exceso en la legítima defensa, además de lesiones graves también en el marco de la legítima defensa y homicidio culposo, todos estos delitos en concurso ideal. La querella ha enfatizado que el hecho debe ser tratado como un homicidio agravado, dado que el acusado es un agente de la Policía, conforme al artículo 80 del Código Penal argentino.
El incidente tuvo lugar el 4 de junio de 2025, en una noche que se tornó fatídica para la familia Correa. Mientras Fabián y su hijo esperaban el colectivo en la intersección de avenida Crovara y Madrid, Aguilar Fajardo, que se encontraba de civil, fue abordado por un grupo de cuatro delincuentes armados. Para defenderse, el policía disparó su arma reglamentaria en once ocasiones, lo que resultó en un violento enfrentamiento que dejó un saldo trágico. Uno de los asaltantes, Brandon Corpus Antelo, de 17 años, perdió la vida debido a los disparos, mientras que dos cómplices resultaron heridos.
En medio de este caos, Thiago fue alcanzado por una bala y, tras ser trasladado de urgencia al hospital, falleció 48 horas después. La situación plantea interrogantes sobre la responsabilidad de los agentes de seguridad en el uso de la fuerza y la protección de la ciudadanía, especialmente en escenarios donde se ponen en riesgo vidas inocentes.
Durante su declaración, Aguilar Fajardo aseguró que actuó en defensa propia y de su madre, afirmando que no había advertido la presencia de Thiago en la línea de fuego. Sin embargo, sus palabras han generado un amplio debate sobre la ética y las decisiones que deben tomar los miembros de las fuerzas de seguridad en situaciones críticas. "Desde esa noche, no hay un solo día que no piense en lo que ocurrió", reflexionó el policía, dejando entrever el peso emocional que el suceso ha tenido en su vida.
El proceso judicial se intensificará en los próximos meses, con audiencias preparatorias que definirán la lista de testigos y otros aspectos procesales. La comunidad espera con expectativa el desarrollo de este juicio, que no solo se centra en el caso de Thiago, sino también en cuestiones más amplias sobre la seguridad y la justicia en el país.



