Un reciente estudio realizado por la Fundación de Investigaciones en Inteligencia Financiera (FININT) ha puesto de manifiesto la creciente violencia homicida en Uruguay, atribuyéndola al auge de bandas delictivas dedicadas al narcotráfico. Este análisis sugiere que el país se encuentra en una etapa crítica y que revertir esta situación requiere un enfoque multidimensional.
En 2025, Uruguay registró 369 homicidios, lo que equivale a una tasa de 10,3 muertes violentas por cada 100.000 habitantes. Esta cifra es indicativa de un alto nivel de violencia y refleja una estabilización en cifras que podrían considerarse alarmantes. El informe posiciona a Uruguay en un contexto intermedio en comparación con otros países de la región, resaltando la necesidad urgente de abordar esta problemática.
La violencia se centra en Montevideo, donde se identifican siete zonas con una notable concentración de homicidios. Barrios como Casavalle, La Teja y Villa Española son algunos de los puntos críticos señalados. El informe también detalla las características de las bandas criminales, las cuales operan de manera local, con una organización flexible y un liderazgo centralizado. Estas agrupaciones se dedican a disputas por el control de territorios urbanos, utilizando la violencia de forma desmedida y, en ocasiones, recurren a sicariato, lo que eleva el riesgo para la población civil.



