Las autoridades indonesias han iniciado una investigación acerca de la muerte de 21 ballenas piloto que quedaron varadas en la regencia de Rote Ndao, el extremo sur del país. Este suceso ocurrió después de que a inicios de semana, un grupo de aproximadamente 55 ballenas se quedó atrapado en las playas de la isla.

Los equipos de rescate lograron devolver al océano a 34 de estos mamíferos, guiándolos hacia aguas más profundas, según lo informado por el Ministerio de Asuntos Marítimos y Pesca de Indonesia. De las 55 ballenas piloto que se habían varado, 21 perdieron la vida, incluyendo ocho machos y 13 hembras, entre las cuales se encontraban cuatro crías y 17 adultos.

Los especialistas están llevando a cabo un análisis exhaustivo mediante mediciones y necropsias para determinar la causa de la muerte de estos animales, que aún no ha sido esclarecida. Las investigaciones preliminares sugieren que se trata de calderones tropicales (Globicephala macrorhynchus), una especie protegida en el país. Imam Fauzi, jefe de la agencia correspondiente, aseguró que se siguieron los protocolos de seguridad para el entierro de las ballenas y advirtió a la población sobre los riesgos de consumir partes de estos animales.