En un movimiento decisivo, la fiscal general de Nueva York, Letitia James, ha solicitado a un tribunal federal que desestime la demanda interpuesta el año pasado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos contra la ciudad. Esta demanda cuestiona las leyes locales que protegen a los inmigrantes, consideradas fundamentales para la seguridad pública de la metrópoli.

James, a través de un escrito de "amicus curiae", argumentó ante el tribunal del Distrito Este de Nueva York, ubicado en Brooklyn, que las regulaciones que convierten a la ciudad en un refugio para inmigrantes son cruciales. En su presentación, destacó que estas leyes permiten que los inmigrantes se sientan seguros al interactuar con las autoridades locales, lo que les facilita denunciar delitos y colaborar como testigos sin miedo a represalias.

La demanda del Departamento de Justicia, que se alinea con políticas de la administración de Trump orientadas a una mayor represión migratoria, sostiene que las autoridades locales están obstaculizando la aplicación de la ley federal. Sin embargo, James defendió la importancia de estas leyes, que han sido respaldadas por diversas administraciones a lo largo de las décadas y que han demostrado ser compatibles con normativas estatales y federales. En este contexto, el nuevo alcalde de la ciudad, Zohran Mamdani, ha tomado medidas para fortalecer la protección de los inmigrantes en Nueva York.