Esteban Federico Rossi Colombo, un psicólogo de 43 años, ha generado revuelo en el ámbito judicial al pasar de estar declarado en rebeldía a participar de manera virtual en la primera audiencia del juicio relacionado con la desaparición de Loan Danilo Peña. Este cambio abrupto en su situación procesal se produjo en un corto lapso de tiempo, lo que ha llevado a que se emitiera una orden de detención en su contra tras su ausencia inicial en el juicio. Sin embargo, Rossi Colombo logró conectarse por videoconferencia y justificar su falta de presencia física en la sala, alegando problemas económicos que le impidieron viajar hasta el lugar del juicio, lo que llevó al tribunal a revocar la medida de arresto en su contra.
Residente en San Miguel de Tucumán, Rossi Colombo no es ajeno a esta causa, ya que previamente había estado detenido por su vinculación con el caso. En la actualidad, se encuentra en libertad mientras transita el proceso judicial. La acusación sostiene que formó parte de un grupo que se presentó en 9 de Julio poco tiempo después de la desaparición de Loan, bajo el falso pretexto de representar a la Fundación Lucio Dupuy. A lo largo de las primeras semanas de la investigación, el psicólogo participó en diversas actividades que han sido resaltadas en el contexto del proceso judicial.
Uno de los episodios más controvertidos en los que se le involucra es la denominada “reconstrucción particular” de la desaparición, que tuvo lugar el 3 de julio de 2024 en el paraje El Algarrobal. En este evento, Rossi Colombo estuvo acompañado por otros integrantes del grupo y familiares del niño, pero la puesta en escena levantó sospechas entre las autoridades judiciales, convirtiéndose en un elemento central de la acusación fiscal. Esta situación ha alimentado el debate sobre cómo se llevaron a cabo las investigaciones y el papel que jugó cada uno de los involucrados.
A diferencia de otros acusados, como Nicolás Soria, Elizabeth Cutaia y Alan Cañete, Rossi Colombo no es considerado uno de los líderes de la organización. Sin embargo, la fiscalía sostiene que su participación fue clave dentro de la estructura que operó en Corrientes, bajo el nombre de la mencionada fundación. En este contexto, se le atribuye haber restringido la libertad de menores y familiares de Loan en el hotel “Despertar del Iberá”, un hecho que, según la investigación, buscó influir en las declaraciones de dichos individuos y entorpecer el avance de la investigación.
Los cargos en su contra son serios y abarcan privación ilegítima de la libertad, estafa y encubrimiento, además de ser acusado de falso testimonio. En este último punto, se le atribuye haber brindado declaraciones contradictorias ante la Justicia en una audiencia del 11 de septiembre de 2024. A pesar de estar bajo juramento, Rossi Colombo incurrió en diversas inconsistencias que han sido señaladas por la fiscalía, lo que añade un peso adicional a su situación legal.
Otro aspecto alarmante en las acusaciones contra Rossi Colombo implica la divulgación de información sensible relacionada con menores que participaron en la causa. La fiscalía sostiene que, en virtud de su profesión, el psicólogo tuvo acceso a datos reservados que luego hizo públicos, poniendo en riesgo la integridad y el bienestar de esos niños, quienes podrían haber sido testigos fundamentales en el expediente. Esta revelación ha desatado un intenso debate sobre la ética profesional y la responsabilidad de los psicólogos en casos tan delicados como el que se está enjuiciando.
En resumen, el caso de Esteban Rossi Colombo no solo pone de relieve los desafíos del sistema judicial en Argentina, sino que también plantea interrogantes sobre la ética y la conducta de los profesionales involucrados en investigaciones de alta complejidad. A medida que avanza el juicio, se espera que la verdad sobre su rol y las implicaciones de sus acciones salgan a la luz, contribuyendo a un esclarecimiento necesario sobre la desaparición de Loan Danilo Peña y las circunstancias que rodearon este trágico evento.



