En el marco de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) llevada a cabo en Ciudad de Panamá, Ecuador subrayó la relevancia de la colaboración entre naciones para combatir la delincuencia organizada transnacional, un problema que se ha intensificado bajo la administración del presidente Daniel Noboa. El subsecretario de Asuntos Multilaterales, Mauricio Baus, enfatizó que los desafíos globales actuales, que incluyen el narcotráfico, la ciberdelincuencia y otros fenómenos delictivos, requieren una respuesta conjunta, ya que ningún país puede enfrentar estas amenazas de manera aislada.
Baus destacó que la cooperación hemisférica y el compromiso con el multilateralismo son esenciales para abordar de forma efectiva las complejidades de la delincuencia organizada. En su intervención, el diplomático hizo hincapié en que Ecuador reconoce y valora el apoyo político, técnico y financiero que brindan los Estados Observadores Permanentes a la OEA, lo cual es fundamental para fortalecer las capacidades de respuesta ante este tipo de criminalidad.
El representante de Ecuador también recordó que el país enfrenta serios retos debido a la proliferación de organizaciones criminales que operan no solo en su territorio, sino que tienen vínculos internacionales. En este sentido, reiteró la necesidad de una cooperación más estrecha en áreas como la seguridad, el intercambio de información y la asistencia técnica, así como en el fortalecimiento de las instituciones encargadas de combatir las economías ilícitas.
Asimismo, Baus reafirmó el compromiso de Ecuador con un multilateralismo que sea eficaz y orientado a resultados concretos. Señaló que la cooperación internacional es verdaderamente valiosa cuando se traduce en oportunidades y soluciones que impacten positivamente en la vida de las personas. Este enfoque es crucial en un contexto donde la inseguridad y la violencia han aumentado notablemente.
A pesar de las medidas adoptadas por el gobierno de Noboa, como la declaración de un estado de "conflicto armado interno" en 2024 para intensificar la lucha contra las bandas criminales, el país ha visto un incremento alarmante en los índices de homicidio. Según datos del Ministerio del Interior, el año 2025 cerró con cerca de 9.300 asesinatos, una cifra récord que pone de manifiesto la magnitud de la crisis de seguridad que enfrenta Ecuador.
Durante su alocución, Baus también expresó el reconocimiento del Ecuador hacia los Estados Observadores por su continuo respaldo a la OEA y su contribución al fortalecimiento del sistema interamericano. Concluyó su intervención con la esperanza de que la reunión actual sirva para estrechar los lazos de cooperación y para identificar nuevas oportunidades de colaboración que beneficien a una región más democrática, segura y próspera. La situación de Ecuador, marcada por la violencia y el crimen organizado, continúa siendo un tema de preocupación no solo a nivel nacional, sino también en el contexto hemisférico, donde la cooperación es vista como un pilar fundamental para enfrentar estos desafíos.



