En un significativo golpe al narcotráfico, la Policía de Ecuador logró la incautación de 82,1 kilogramos de cocaína que estaban ocultos en un contenedor de frutas en el puerto de Posorja. El destino final de esta carga era Alemania, y la operación fue anunciada por el ministro del Interior, John Reimberg, quien destacó la importancia de estas acciones en la lucha contra el crimen organizado. Esta intervención se enmarca en un contexto más amplio de creciente actividad delictiva en la región, especialmente en las zonas costeras del país.

El puerto de Posorja, ubicado en el Golfo de Guayaquil, ha sido un punto estratégico para el tráfico de drogas, dada su proximidad a rutas marítimas cruciales. En el transcurso de esta operación, las fuerzas policiales encontraron un total de 83 bloques de cocaína, lo que representa aproximadamente 821.700 dosis, con un valor en el mercado europeo que se estima en 3,8 millones de dólares. Este hallazgo pone de relieve no solo la magnitud del problema del narcotráfico en Ecuador, sino también la sofisticación de las organizaciones criminales que intentan evadir la vigilancia estatal.

Las autoridades procedieron a la detención de dos individuos, identificados como Arcángel O. S. y Peggi S. P., quienes son sospechosos de estar involucrados en esta red de tráfico. La captura de estos individuos subraya la importancia de las investigaciones que preceden a estos operativos, las cuales permiten desmantelar estructuras criminales más amplias. Además, se recolectaron evidencias clave, incluyendo el contenedor contaminado y un teléfono móvil, que serán fundamentales para continuar con las pesquisas.

Este no es un caso aislado, ya que el mismo puerto de Posorja fue escenario, un día antes, de otra incautación significativa: dos toneladas de droga que estaban escondidas en cartones que contenían piñas de exportación destinadas a los Países Bajos. Estas operaciones consecutivas reflejan un aumento en la actividad policial y un enfoque renovado en la lucha contra el narcotráfico, en un momento en que el Gobierno ecuatoriano busca implementar medidas más efectivas para combatir este flagelo.

En respuesta a la creciente violencia y el impacto del narcotráfico en el país, el Gobierno inició en abril la construcción de una nueva estación naval en Posorja. Este desarrollo tiene como objetivo fortalecer las capacidades operativas de las fuerzas de seguridad en una región donde los grupos criminales han intensificado sus esfuerzos para introducir drogas en mercados internacionales. La estación se ubicará estratégicamente a pocos kilómetros del puerto de aguas profundas, lo que permitirá un control más efectivo de las operaciones marítimas.

Los números son alarmantes: en 2025, las fuerzas de seguridad ecuatorianas decomisaron un total de 227,1 toneladas de droga, principalmente cocaína, lo que representa una disminución con respecto al récord de 294,61 toneladas alcanzado en 2024. Esto plantea interrogantes sobre la efectividad de las estrategias implementadas y la necesidad de un enfoque más integral para abordar los problemas estructurales que alimentan el narcotráfico. La situación en Ecuador sigue siendo compleja y requiere un compromiso sostenido y coordinado por parte de todas las instituciones involucradas en la seguridad y el orden público.