La Fiscalía de Bolonia investiga a dos agentes de la comisaría de Policía de Pontevecchio y a cuatro trabajadores sanitarios del servicio de ambulancias por la muerte de Abderrahim Fakir, un hombre marroquí de 42 años que falleció el domingo después de ser reducido durante un procedimiento policial. La causa fue abierta por homicidio involuntario.
Según las imágenes difundidas tras el episodio, Fakir fue rociado con gas pimienta y esposado en plena calle. En la grabación se escuchan sus gritos y pedidos de auxilio mientras permanecía inmovilizado, con la cabeza presionada contra el asfalto. Entre las expresiones que se oyen están “¡Basta!” y “Ayuda”. El hombre contaba con permiso de residencia.
La investigación también incorporará las imágenes registradas por las cámaras corporales de los dos policías. La Fiscalía señaló que se analizarán todos los hechos y que el expediente no se limitará al video que circuló por internet, ya que el organismo también tiene acceso a ese material.
La autopsia estará a cargo de un equipo de especialistas, que deberá establecer la causa y el momento de la muerte. El procedimiento se realizará bajo la dirección del procurador Paolo Guido y del fiscal Domenico Ambrosino. Un examen preliminar detectó lesiones en el rostro y en otras zonas de la cabeza.
La Fiscalía indicó que las actuaciones se desarrollarán con las garantías legales correspondientes y que los estudios forenses permitirán avanzar en una reconstrucción detallada de lo ocurrido. Por el momento, las seis personas permanecen bajo investigación mientras se aguardan los resultados de la autopsia y del resto de las pericias.



