Un trabajador de la Municipalidad de Hurlingham y una mujer fueron imputados por el delito de transporte de drogas tras ser arrestados durante un control de Gendarmería Nacional en Rosario de la Frontera, Salta, donde se encontraron 34 kilos de cocaína ocultos en su vehículo. La jueza federal Mariela Giménez dictó prisión preventiva para ambos, señalando la gravedad del caso y el riesgo de fuga.

La medida de prisión preventiva solicitada por la Fiscalía de Distrito Salta, bajo la dirección del fiscal general Eduardo Villalba y la auxiliar Florencia Altamirano, se basó en las pruebas acumuladas y el potencial obstáculo que podrían representar para la investigación. La fiscalía no descartó la posibilidad de que los imputados tengan lazos con una organización criminal más amplia, lo que añade complejidad al caso.

Los detenidos presentaron declaraciones antes de la resolución judicial, donde el hombre intentó desvincular a la mujer, afirmando que fue contratado solo para realizar el viaje. Por su parte, la mujer también se declaró inocente, negando cualquier conocimiento sobre la droga. A pesar de los pedidos de la defensa para considerar una medida menos severa, como el arresto domiciliario por la falta de antecedentes penales, la jueza Giménez consideró necesario mantener la detención de ambos y priorizar los peritajes de los teléfonos móviles incautados, fundamentales para esclarecer el caso y posibles conexiones con organizaciones criminales.