La Policía Nacional detuvo en Málaga a un hombre de 32 años acusado de causar la muerte de su compañero de piso, de 52, quien fue encontrado sin vida y con signos de violencia el 13 de agosto en una vivienda de la capital malagueña. El sospechoso se autoinculpó durante la declaración realizada en sede policial y fue puesto a disposición judicial este domingo.
La víctima compartía el domicilio, situado en el distrito Bailén-Miraflores, con el detenido y otros dos hombres. Durante la mañana del 13 de agosto, uno de los moradores —distinto del posteriormente arrestado— alertó a los servicios de emergencias porque un amigo no respondía y parecía no respirar.
Después de que los sanitarios confirmaran el fallecimiento, la Policía Nacional activó el protocolo previsto para muertes sospechosas de criminalidad. El cuerpo presentaba hematomas compatibles con una muerte violenta, por lo que se realizó una inspección ocular a cargo de agentes de Policía Científica y de Policía Judicial.
La autopsia determinó que la muerte se produjo por politraumatismos. A partir de ese momento, la investigación quedó en manos del grupo de Homicidios de la Comisaría Provincial, cuyos agentes tomaron declaración a los compañeros de piso del fallecido.
Según la información policial, uno de ellos ofreció versiones incoherentes y finalmente se autoinculpó del homicidio durante la diligencia de declaración. El detenido quedó a disposición de la Justicia este domingo.



