Las autoridades sirias detuvieron a siete personas luego de la muerte de Mohamed Ghamira, un joven que permanecía bajo custodia por una acusación de robo y que falleció este domingo después de pasar varios días en coma. El caso ocurrió en una comisaría de Al Haffa, en la gobernación de Latakia, en el oeste del país, y está bajo investigación por las presuntas agresiones que habría sufrido durante su detención.
La familia de Ghamira denunció que el joven recibió varias palizas durante las 72 horas que estuvo detenido. También señaló que padecía hemofilia, una enfermedad que dificulta que el organismo detenga las hemorragias. Su hermano, Mustafa Ghamira, afirmó que Mohamed salió de la comisaría con una hemorragia cerebral y otra interna.
De acuerdo con el relato de su hermano, el joven sufrió tres paros cardíacos casi consecutivos y fue reanimado por los médicos del Hospital Universitario Tishreen. Sin embargo, permaneció internado en la unidad de cuidados intensivos hasta que murió este domingo.
El ministro del Interior sirio, Anas Jatab, confirmó el fallecimiento en redes sociales. En paralelo, el Comando de Seguridad Interna de la Gobernación de Latakia informó la detención de siete personas que estaban presentes en el centro de detención cuando ocurrió el incidente. Según el comunicado oficial, la medida busca completar la investigación y esclarecer las circunstancias del caso.



