En un reciente operativo, la Policía de la Ciudad llevó a cabo un allanamiento en un centro de estética que funcionaba de manera ilegal en el barrio de Villa Devoto. Este procedimiento fue autorizado por el Juzgado en lo Penal, Contravencional y de Faltas Nº10, y resultó en la clausura del establecimiento. Durante la intervención, se secuestraron equipos médicos no autorizados por la ANMAT, así como medicamentos y documentación relevante para la investigación en curso.

La investigación que condujo a este operativo comenzó con acciones preventivas de la División Delitos Contra la Salud de la Policía de la Ciudad. A través de un monitoreo exhaustivo de plataformas digitales, los agentes identificaron un perfil sospechoso que estaba vinculado a actividades médicas no habilitadas. Este hallazgo marcó el inicio de una serie de indagaciones que revelaron la existencia de un negocio que operaba al margen de la ley, poniendo en riesgo la salud de sus potenciales clientes.

La Fiscalía en lo Penal, Contravencional y de Faltas Nº25, liderada por el fiscal Juan Cruz Artico, asignó la tarea de investigación a la Policía de la Ciudad y al Cuerpo de Investigaciones Judiciales del Ministerio Público Fiscal de CABA. Los esfuerzos de estos organismos permitieron determinar la ubicación precisa del centro y la identidad de su responsable, una mujer que no estaba registrada como profesional de la salud. Esto plantea interrogantes sobre la regulación y control de los servicios estéticos y médicos en la ciudad, así como la necesidad de una mayor vigilancia sobre los establecimientos que ofrecen estos servicios.

Los investigadores concluyeron que el centro de estética carecía de la habilitación necesaria para operar, así como de cualquier registro legal que autorizara sus actividades médicas y comerciales. Los turnos para acceder a los tratamientos se gestionaban a través de una página web y por la aplicación WhatsApp, lo que facilitaba el contacto directo con los clientes y el ofrecimiento de servicios estéticos sin la supervisión de las autoridades sanitarias. Esta modalidad de operación pone de manifiesto la facilidad con la que se pueden eludir los controles establecidos, generando un vacío legal que puede ser explotado por personas sin la debida formación.

Con base en la evidencia recopilada, el fiscal Artico solicitó la orden de allanamiento al considerar que en el lugar se estaban llevando a cabo procedimientos médicos y estéticos sin las autorizaciones correspondientes. Durante el operativo, que también contó con la participación de la Dirección General de Fiscalización y Control y la ANMAT, se confiscó una serie de equipos médicos no autorizados, además de medicamentos y dispositivos electrónicos que podrían estar involucrados en el funcionamiento del centro.

El fiscal decidió el secuestro de todos los elementos hallados en el lugar, argumentando que el uso de aparatología no habilitada representa un riesgo significativo para la salud pública. Asimismo, las autoridades presentes ordenaron la clausura inmediata del centro mientras continúa la investigación, y se espera una audiencia para intimar a la responsable por el delito de ejercicio ilegal de la medicina. Este caso se suma a una serie de intervenciones recientes en la ciudad, donde se han desmantelado clínicas y centros estéticos que operaban sin las debidas autorizaciones.

El mes anterior, la Municipalidad de La Matanza había clausurado diez clínicas vinculadas a la firma “Argentina Salud”, donde se habían detectado irregularidades como consultorios sin habilitación y farmacias ilegales. Este operativo condujo a la detención de 29 personas acusadas de delitos relacionados con el ejercicio ilegal de la medicina, falsificación de identidad y asociación ilícita dedicada a estafas sanitarias. Las acciones llevadas a cabo por las autoridades evidencian un esfuerzo concertado por parte del Estado para erradicar este tipo de prácticas que comprometen la salud de la población, e indican un creciente enfoque en la regulación del sector salud y la protección de los derechos de los ciudadanos.