Las autoridades de Guanajuato han confirmado el hallazgo de los restos de cinco mujeres en una fosa común ubicada en Juventino Rosas. Las víctimas, que habían sido reportadas como desaparecidas hace varios meses, fueron encontradas entre numerosos cuerpos recuperados durante recientes excavaciones en la zona. Este descubrimiento se enmarca en una de las operaciones criminales más significativas del último año en México, evidenciando un preocupante vínculo entre las desapariciones y las prácticas de ocultamiento masivo de cuerpos en la región central del país.
La localización de los restos se logró tras días de intensos trabajos periciales en las comunidades de Franco Tavera y La Tinaja, dentro del municipio mencionado. Según informes, las mujeres tenían entre 19 y 30 años y estaban registradas como desaparecidas desde hace tiempo. La fiscalía estatal ha identificado hasta el momento veintitrés cadáveres en el área, aunque se estima que la cifra final podría superar los treinta, según testimonios de fuentes judiciales.
La fosa, que representa el hallazgo más significativo de este tipo en Guanajuato en los últimos años, se encuentra en terrenos agrícolas cercanos a Franco Tavera. Los peritos han indicado que los cuerpos estaban a más de cien metros de profundidad, dentro de estructuras metálicas, lo que ha complicado su recuperación y análisis. La investigación apunta al Cártel de Santa Rosa de Lima como responsable de estos crímenes, destacando un uso sistemático de terrenos agrícolas para ocultar víctimas, lo que agrava la crisis de violencia en el estado, donde la actividad de grupos criminales ha ido en aumento.



