Un reciente hallazgo en la ciudad de Roldán, donde se encontró un arsenal enterrado, ha desencadenado una serie de imputaciones por narcotráfico y lavado de dinero que involucran a cinco personas. El operativo, llevado a cabo por la Central de Inteligencia y Operaciones Especiales (CIOPE), se originó a partir del análisis del teléfono móvil de Lautaro N., uno de los detenidos en marzo, que brindó pistas cruciales sobre la organización criminal conocida como Los Menores. Este descubrimiento ha puesto de manifiesto la complejidad y la envergadura del narcotráfico en la región, así como la necesidad de una respuesta contundente por parte de las autoridades.

La Oficina de Narcocriminalidad del Área de Casos Complejos de la Unidad Fiscal de Rosario, bajo la dirección de los fiscales Santiago Alberdi y Gonzalo Ruggeri, ha llevado a cabo 18 allanamientos en distintos puntos de la ciudad, incluyendo áreas de alto poder adquisitivo como Puerto Norte y el centro de Rosario. Estos operativos se realizaron en la jornada del jueves y resultaron en la incautación de diversas sustancias ilegales, así como de bienes que evidencian una posible estructura de lavado de dinero. Las propiedades registradas se vinculan directamente con los imputados y la organización, lo que demuestra un entramado criminal bien organizado.

Entre los elementos confiscados se encuentran 1,4 kilos de cocaína, 141 pastillas de éxtasis, varias armas de fuego, incluyendo un fusil de fabricación china y un revólver Magnum, además de vehículos de alta gama como una Dodge RAM 1500 y un Volkswagen New Beetle. La magnitud del arsenal y la variedad de drogas encontradas sugieren que Los Menores operaban con un considerable poder de fuego y estaban en contacto con una red más amplia de narcotráfico. La investigación revela la conexión entre Lautaro N. y el presunto líder de la banda, Lisandro “Limón” Contreras, quien se encuentra actualmente recluido.

Uno de los puntos más destacados del operativo fue la identificación de la Dodge RAM, cuya adquisición por parte de Lautaro N. fue calificada por los fiscales como una maniobra de lavado de activos. Se estima que la camioneta fue adquirida por un monto de 66.150.000 pesos, y su titularidad fue transferida a César C., quien actuó como testaferro por una suma de 300 mil pesos. Esta estrategia ilustra cómo las organizaciones criminales implementan tácticas sofisticadas para ocultar sus actividades ilícitas y blanquear los fondos obtenidos de forma illegal.

En el marco de los allanamientos, se notificó a Tamara F., pareja de “Limón” Contreras, quien fue registrada en el barrio Martin. Aunque no fue detenida por encontrarse a cargo de un bebé, su implicación en la red delictiva queda evidenciada por la incautación de documentos relacionados con la camioneta, que fueron hallados en su departamento. Esto sugiere que el entorno familiar de los cabecillas también juega un papel en el funcionamiento de la organización.

Las imputaciones formuladas afectan directamente a Lautaro N., quien ya enfrenta otra causa relacionada con la tenencia de armas. Asimismo, Héctor P. y César C. han sido acusados de narcotráfico, mientras que Mauricio V. enfrentará cargos por la tenencia de estupefacientes. Este caso resalta la creciente preocupación por el narcotráfico en la región de Rosario y la necesidad de un enfoque integral para desmantelar estas organizaciones criminales que operan con impunidad y que representan una amenaza para la seguridad pública.

La respuesta de las autoridades judiciales y policiales ante estos acontecimientos será crucial en la lucha contra el narcotráfico en Argentina. Los resultados de estos operativos no solo evidencian la actividad delictiva de Los Menores, sino que también ponen de relieve la importancia de la colaboración interinstitucional y el uso de tecnología avanzada para desarticular redes criminales cada vez más sofisticadas y peligrosas.