Mauricio Macri volvió a asumir un rol protagónico dentro del PRO, reafirmando la identidad del partido en un acto realizado en Olivos. En un contexto donde la relación con el gobierno de Javier Milei se torna cada vez más tensa, el exmandatario aprovechó la ocasión para enfatizar las diferencias ideológicas y estratégicas que existen entre ambas fuerzas políticas. Durante su discurso en el Club Galicia, subrayó que "el PRO siempre se expresa con sinceridad y no traiciona sus principios", una declaración que busca consolidar la imagen del partido en un escenario electoral incierto.

Este evento formó parte de la gira nacional denominada “Próximo Paso”, que Macri ha impulsado con el objetivo de reposicionar al PRO de cara a las elecciones de 2027. En su alocución, Macri se refirió al acompañamiento del partido hacia el oficialismo, afirmando que "lo hicimos sin exigir nada a cambio", pero reafirmó su intención de señalar las diferencias con la gestión actual. "Si el PRO guarda silencio, lo que sucede es que el populismo avanza", advirtió ante una audiencia compuesta por dirigentes locales y militantes, manifestando la importancia de mantener una voz crítica en la política nacional.

Acompañado por figuras clave como Soledad Martínez, intendenta de Vicente López, y Cristian Ritondo, presidente del PRO en la provincia de Buenos Aires, el exjefe de Estado también arremetió contra el gobernador Axel Kicillof. Cuestionó al peronismo por mantenerlo como figura central de la oposición, sugiriendo que su administración es un obstáculo para el progreso de la provincia. Macri defendió el papel del PRO en el Congreso y defendió la necesidad de implementar reformas económicas que promuevan el equilibrio fiscal y la desregulación, elementos que considera cruciales para la recuperación económica del país.

La intendenta Martínez, quien también es vicepresidenta del partido, lanzó una dura crítica al enfoque del gobierno provincial, asegurando que "en la Provincia sufrimos un gobernador que cree que para solucionar un problema hay que expandir el Estado indefinidamente". En contraste, enfatizó que "donde gobierna el PRO, la gente vive mejor", invitando a que el partido tome la delantera en el cambio necesario para que Buenos Aires se aleje del kirchnerismo.

En un mensaje claro, Macri cerró el evento instando a sus seguidores a mantener el rumbo económico y a fortalecer la presencia del PRO en Buenos Aires, un distrito que considera esencial para cualquier proyecto político a nivel nacional. Este mensaje también parece ser una advertencia interna, revelando su preocupación por la posible absorción del partido por parte de La Libertad Avanza, especialmente en un clima de creciente tensión por el futuro político y electoral de la coalición.