En el barrio porteño de Once, efectivos de la Policía de la Ciudad realizaron un operativo de rutina que los llevó a descubrir una situación alarmante. Mientras patrullaban la zona, se percataron de un vehículo mal estacionado y de personas descargando bultos de una camioneta, lo que obstruía el paso en la vía pública. Al abordar al conductor, este afirmó que transportaba mercadería destinada al Hotel Buey, ubicado en Rivadavia al 2900, proveniente de Liniers. Sin embargo, la apariencia de los paquetes despertó sospechas en los oficiales, quienes decidieron inspeccionarlos y encontraron una sustancia similar al grafito, que resultó ser cocaína.

Las pruebas realizadas confirmaron que varios de los productos, incluyendo chizitos, pistachos y carne enlatada, estaban contaminados con la droga. Este hallazgo inicial llevó a los agentes a realizar más allanamientos, culminando en la detención de ocho personas y la incautación de más de 15 toneladas de alimentos adulterados. La investigación, que se enmarca en la Ley de Drogas (23.737), está bajo la supervisión del Juzgado Criminal y Correccional Federal N°9, a cargo del juez Sebastián Ramos.

El operativo comenzó el martes en la intersección de Rivadavia y Catamarca, donde los policías encontraron una camioneta Renault Kangoo cargada con 62 kilogramos de alimentos contaminados, a escasos metros de la plaza Miserere. Según informaron fuentes del caso, los trabajadores que estaban descargando la mercadería indicaron que esta sería enviada esa misma noche a un micro de larga distancia, lo que alertó a las autoridades. Posteriormente, se llevaron a cabo allanamientos en un complejo ubicado en Liniers, donde se hallaron 301 bultos más con un peso total de 15.200 kilogramos de productos adulterados. Entre ellos había incluso queso contaminado con cocaína. En total, se arrestó a cuatro hombres y tres mujeres de nacionalidad boliviana, y se secuestraron dispositivos móviles y dinero en efectivo, lo que aporta más elementos a la investigación.