En una operación policial que ha conmocionado a la localidad de Merlo, Rosa Chávez fue arrestada acusada de liderar una organización dedicada al narcotráfico, mientras se encontraba cumpliendo arresto domiciliario. Esta detención se produjo en el marco de una investigación federal que se activó tras denuncias anónimas de vecinos que alertaron sobre actividades sospechosas en la zona. Durante los allanamientos realizados, las fuerzas de seguridad lograron incautar 10 kilos de marihuana, medio kilo de cocaína y un arsenal de armas de fuego, lo que evidencia la magnitud de las operaciones ilegales que se llevaban a cabo desde su residencia.
La investigación, que comenzó a tomar forma gracias a las inquietudes expresadas por los habitantes del barrio Cambacita, reveló que la cantidad de drogas en circulación superaba los límites del narcomenudeo. En total, se llevaron a cabo siete operativos simultáneos en los cuales fueron detenidas cinco personas, entre ellas a Chávez, quien era el eje central de esta red. Las fuerzas de seguridad, en conjunto con la Fiscalía Federal de Hurlingham, están ahora en la tarea de esclarecer la ruta de ingreso y distribución de las sustancias ilícitas.
Chávez, quien había estado bajo vigilancia debido a una causa anterior por venta de estupefacientes, operaba desde su hogar, donde recibía la droga para posteriormente distribuirla a otros vendedores que, a su vez, comercializaban en diferentes puntos del barrio. La dinámica de venta era tan intensa que, según los informes, el movimiento de compradores era constante, con personas de diversas edades llegando en vehículos o a pie en busca de su dosis. Esta situación generaba inquietud entre los vecinos, quienes vivían perturbados por la actividad delictiva en su comunidad.
Las denuncias anónimas señalaron varios inmuebles que eran utilizados como puntos de acopio y venta. Entre ellos se encontraban domicilios en las calles Peña, París, Nahuel Huapi y Montiel, donde se detectaron movimientos extraños que llevaron a las autoridades a sospechar de una estructura de distribución bien organizada. Los detenidos enfrentan cargos por tenencia ilegal de estupefacientes con fines de comercialización, tenencia ilegal de armas de fuego y encubrimiento, lo que podría acarrear penas severas si son hallados culpables.
El trabajo de inteligencia realizado por la Delegación Departamental de Investigaciones de Drogas Ilícitas de Morón, junto con la Secretaría de Seguridad de Merlo, fue crucial para el éxito de la operación. Los investigadores observaron que la droga era almacenada en la vivienda de Chávez antes de ser entregada a los distribuidores en las esquinas del barrio, lo que permitió desarticular una red que operaba con gran impunidad.
Las autoridades siguen trabajando para desentrañar la complejidad de esta red de narcotráfico y están analizando la información recabada durante los allanamientos para identificar a otros posibles involucrados. El juez Juan Manuel Culotta, quien supervisó los operativos, destacó la importancia de las denuncias vecinales para la intervención de las fuerzas de seguridad, que han demostrado su compromiso en la lucha contra el narcotráfico en la región.



