Un joven de 19 años se encuentra en recuperación tras un incidente que tuvo lugar el pasado sábado en un boliche de San Telmo, lo que ha desatado una serie de acusaciones sobre un posible uso excesivo de la fuerza por parte del personal de seguridad del local. La familia del joven, identificado como L.E.V., sostiene que la caída que sufrió no fue un accidente, sino el resultado de una agresión por parte de los patovicas. Este episodio ha generado un gran revuelo en redes sociales y ha llevado a la intervención de la justicia.
El suceso ocurrió alrededor de las 6:40 de la mañana en el boliche "Kapital", situado en Chile al 300. Según las versiones oficiales, el joven cayó desde una estructura interna del local, lo que provocó que tuviera que ser asistido por el Servicio de Atención Médica de Emergencia (SAME). A pesar de que los primeros informes indicaron que el joven estaba consciente y acompañado por su familia, los relatos de sus allegados apuntan a una realidad muy diferente, sugiriendo que el incidente fue precedido por una agresión física.
La madre del joven, que estuvo presente durante el momento de atención médica, ha sido clara en sus declaraciones al expresar que la versión oficial no refleja lo sucedido. La novia de L.E.V. también se ha manifestado en sus redes sociales, afirmando que el joven no sufrió una caída accidental, sino que fue sometido a golpes por parte del personal de seguridad. En su relato, describe cómo los patovicas lo agarraron del cuello, lo llevaron al suelo y le propinaron golpes en la cara, resultando en lesiones severas que requirieron atención médica.
Las lesiones que sufrió L.E.V. incluyen fracturas en la nariz y los pómulos, además de cortes significativos en la ceja y la boca. La novia del joven subrayó que, según los médicos, estas heridas no pueden ser atribuibles a una caída. Este testimonio ha sido respaldado por otros amigos presentes en el boliche, quienes, aunque no vieron el momento exacto del incidente, afirman haber presenciado la reacción violenta de los patovicas.
Este caso ha llevado a que la Unidad Fiscal de Flagrancia Este, bajo la dirección del fiscal Federico Ghisio, inicie una investigación formal. Las denuncias de la familia han cobrado fuerza en las redes, donde muchos han expresado su indignación ante lo que consideran un abuso de autoridad. La situación ha puesto en jaque la reputación del boliche y ha levantado cuestionamientos sobre la seguridad y el manejo de conflictos en locales nocturnos de la ciudad.
La novia de L.E.V. también relató la desesperación que sintió al intentar acercarse a su pareja mientras era agredido. Aseguró que los patovicas impidieron el acceso a la escena y bloquearon la grabación de testigos al utilizar punteros láser. En su mensaje, enfatizó que un grupo de seguridad no puede justificar el uso de la fuerza contra un joven desarmado y vulnerable, y que la disparidad en la cantidad de personas involucradas es alarmante. La familia espera que la justicia actúe con rapidez y que se esclarezcan los hechos.
Este incidente resalta una problemática recurrente en el ámbito de la vida nocturna en Buenos Aires, donde las denuncias de violencia y abuso de autoridad por parte de patovicas han sido motivo de discusión en múltiples ocasiones. La comunidad exige medidas que garanticen la seguridad de los asistentes a estos eventos, así como una revisión de los protocolos de actuación del personal de seguridad. La familia de L.E.V. ha manifestado su intención de llevar adelante la denuncia formal y buscar justicia por lo sucedido, con la esperanza de que su caso contribuya a una mayor concienciación sobre la violencia en estos espacios.



