El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ordenó este domingo un operativo conjunto de las fuerzas de seguridad, la Fiscalía y la petrolera estatal Ecopetrol para desmantelar una presunta red dedicada al robo de combustibles. Según informó el mandatario, el grupo sustraería cerca de 123.700 barriles de productos refinados por mes, entre gasolina, diésel y nafta, provenientes de importaciones o de la producción de la compañía estatal.

De la Espriella calificó la situación como “absolutamente alarmante” y señaló que los robos se concentrarían en un poliducto de 14 pulgadas que conecta Pozos Colorados, en Santa Marta, con el interior del país. Las pérdidas, de acuerdo con su denuncia, estarían focalizadas en los departamentos de Cesar y Magdalena, en el noreste colombiano.

El jefe del Ejecutivo advirtió que, si se mantiene ese ritmo, el volumen sustraído superaría los 1,5 millones de barriles anuales. Esa situación provocaría pérdidas superiores a 500.000 millones de pesos —unos 139 millones de euros— para Ecopetrol y, por lo tanto, para el Estado colombiano.

Como agravante, el presidente sostuvo que el combustible robado sería utilizado como insumo para el procesamiento ilegal de cocaína. También afirmó que los responsables emplearían las denominadas “caravanas de la muerte” para cargar, trasladar y custodiar el producto sustraído.