En un nuevo episodio de violencia, un ataque aéreo israelí en la calle Saladino, cerca del campamento de refugiados de Al Bureij, dejó como saldo la muerte de un agente de policía y un herido de gravedad. Este ataque se llevó a cabo a pesar de la existencia de un alto el fuego que había sido acordado entre Israel y el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), mediado por Estados Unidos desde octubre de 2025. Según información del diario ‘Filastín’, al menos cuatro personas perdieron la vida en el marco de estas operaciones militares, que se desarrollaron en la madrugada del viernes.

Los bombardeos impactaron dos puestos de la Policía en la Franja de Gaza, con uno de los ataques en la ciudad de Jan Yunis, al sur del territorio, y el otro en el campamento de Al Bureij, en el centro del enclave palestino. El Ministerio de Interior de Gaza, a través de un comunicado citado por ‘Filastín’, detalló que el ataque en Al Bureij no solo resultó en la muerte de un agente, sino que también dejó a otro miembro de la fuerza de seguridad con heridas graves.

Desde la implementación del alto el fuego, las cifras de víctimas han seguido aumentando. Según el Ministerio de Sanidad de Gaza, desde el 10 de octubre, los ataques aéreos han causado 618 muertes y 1.663 heridos. Las autoridades sanitarias también reportaron la recuperación de 732 cuerpos en áreas a las que el Ejército israelí se ha retirado, destacando que la cifra de fallecidos podría aumentar debido a que aún hay víctimas atrapadas entre los escombros. A pesar del acuerdo de cese al fuego, la violencia persiste, evidenciando los riesgos continuos para la población civil y las fuerzas locales en el territorio.