Tegucigalpa, 7 de julio (Redacción Medios Digitales) - Honduras enfrenta una alarmante realidad social, con un registro de al menos un conflicto diario, la mayoría de los cuales se centra en disputas relacionadas con el acceso al agua, la tierra y la protección ambiental. Marjorie Echenique, directora del Instituto Universitario de Democracia, Paz y Seguridad de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), destacó la urgencia de abordar estas problemáticas estructurales en un país donde la vulnerabilidad social y ambiental es palpable.
Echenique subrayó que muchas familias en Honduras se ven obligadas a adquirir agua a precios exorbitantes, mientras que la capital, Tegucigalpa, enfrenta racionamientos cada nueve días debido a la sequía y a la disminución de los niveles en las represas locales. Esta situación crítica no solo afecta la calidad de vida de los ciudadanos, sino que también pone de manifiesto la falta de un acceso equitativo a un recurso esencial como es el agua. La especialista enfatizó que es fundamental poner el foco en estas cuestiones, dado que la carencia de este recurso vital puede desencadenar una serie de conflictos sociales.
Durante su intervención en el Simposio Internacional 'Construcción de paz comunitaria: empoderamiento pacifista, violencias y desplazamiento forzado', Echenique enfatizó que los conflictos en Honduras no se limitan a la violencia armada o al crimen organizado. Existen, además, problemáticas profundas vinculadas a la sostenibilidad ambiental y a la inclusión social en el acceso al agua. La académica argumentó que es vital ampliar el análisis para comprender el contexto en el que surgen estos conflictos, buscando soluciones integrales que aborden las causas de fondo.
La complejidad del panorama social en Honduras requiere un enfoque multidisciplinario que promueva el diálogo entre los diversos sectores de la sociedad. Echenique instó a que se generen iniciativas que no solo aborden las necesidades inmediatas, sino que también busquen transformar las estructuras que perpetúan la desigualdad y la exclusión. Para lograrlo, es imprescindible involucrar a grupos vulnerables, como madres solteras y familias con discapacidad, en la distribución de recursos como el agua.
La problemática del agua en Honduras es particularmente aguda en las ciudades grandes, donde un gran número de habitantes no tiene acceso directo a este recurso. Esto ha llevado a que muchas familias, en su mayoría de bajos recursos, dependan de la compra de agua a precios elevados. La situación se ha agravado en los últimos años debido al cambio climático, que ha impactado negativamente en las fuentes de agua, obligando a las autoridades a implementar racionamientos más estrictos.
El simposio, que se extenderá hasta el miércoles, es organizado por la UNAH, a través del Instituto Universitario en Democracia, Paz y Seguridad (IUDPAS), en colaboración con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). Este evento académico busca fomentar la reflexión sobre los desafíos y oportunidades que enfrentan las comunidades afectadas por la violencia y el desplazamiento forzado, subrayando la importancia de construir una paz duradera en un entorno tan conflictivo como el de Honduras.



