La extradición de Tony Janzen Valverde Victoriano, apodado “Pequeño J”, ha sido confirmada para el próximo lunes, cuando el joven de 20 años llegue al Aeropuerto Internacional de Ezeiza. Este individuo es señalado como el principal sospechoso en el caso de los asesinatos de tres jóvenes en Florencio Varela: Brenda del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez. Su llegada a Argentina es un paso crucial en la investigación que ha conmovido a la sociedad y que se enmarca en un contexto de violencia vinculada al narcotráfico.
Fuentes judiciales han indicado que una vez que Pequeño J ponga pie en el país, será llevado ante el juez Federal en lo Criminal y Correccional Nº2 de Morón, Jorge Ernesto Rodríguez, quien lleva el caso. Está previsto que la indagatoria tenga lugar el martes, lo que permitirá esclarecer su rol en estos horrendos crímenes. La expectativa es alta, ya que la declaración del acusado podría arrojar luz sobre los oscuros vínculos que motivaron estos actos de violencia extrema.
Las indagaciones sostienen que el triple homicidio fue resultado de una represalia relacionada con el narcotráfico, donde se buscaba recuperar una carga de drogas que había sido supuestamente robada por personas cercanas a las víctimas. La red criminal a la que pertenece Pequeño J está compuesta por al menos diez individuos, quienes, según las autoridades, participarían activamente en la organización delictiva. Esto pone de manifiesto la complejidad del caso y la necesidad de una respuesta firme por parte del sistema judicial.
La reconstrucción de los hechos señala que el 19 de septiembre del año pasado, las jóvenes fueron secuestradas bajo engaños en Ciudad Evita, donde fueron abordadas por miembros de la organización que las llevaron a una vivienda en Chañar 702, en Florencio Varela. Una vez en el lugar, sufrieron golpizas y torturas. Este acto de barbarie se ejecutó con el objetivo de ejercer un castigo por la supuesta sustracción de estupefacientes, lo que revela la brutalidad y la falta de humanidad que caracteriza a estas organizaciones criminales.
Los cuerpos de las jóvenes fueron enterrados en el mismo inmueble tras ser asesinadas de forma salvaje, mientras que el vehículo utilizado para su traslado fue incendiado, en un intento de borrar cualquier evidencia que pudiera llevar a los responsables ante la justicia. Esta maniobra muestra un nivel de planificación que resulta alarmante y que indica la necesidad de una respuesta contundente por parte de las autoridades.
Además de Pequeño J, otras personas han sido imputadas en relación con este caso. Entre los nombres se encuentran Víctor Sotacuro Lázaro, Milagros Florencia Ibáñez, Maximiliano Andrés Parra, entre otros, lo que sugiere que la organización tiene ramificaciones significativas en la región. Por otro lado, la semana pasada, la Cámara Federal de San Martín dictó falta de mérito para otro sospechoso, Joseph Freyser Cubas Zavaleta, conocido como “Señor J”, lo que subraya la complejidad del caso y la necesidad de continuar con las investigaciones para esclarecer todos los aspectos relacionados con este crimen.



