El empresario Juan Ignacio Suris, conocido por su relación con la vedette Mónica Farro y su conexión con Leonardo Fariña, ha sido sentenciado a dos años de prisión efectiva. La condena se enmarca en un caso que reveló un régimen carcelario privilegiado en la Delegación Unidad Operativa Federal (DUOF) de Santa Fe, donde Suris cumplía una pena por narcotráfico.
La justicia determinó que Suris incurrió en el delito de cohecho, ya que pagaba sobornos a altos mandos policiales para obtener un trato preferencial en la prisión. Esta sentencia fue firmada el 25 de marzo por el juez José María Escobar Cello, del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Santa Fe, y también implicó a dos funcionarios policiales: el subcomisario Leonardo Rafael Benítez y el comisario Guillermo Gabriel Gallo, quienes facilitaron estas irregularidades.
La investigación se inició a raíz de una denuncia anónima en enero de 2024, que llevó a la recolección de pruebas que incluían testimonios de otros internos y registros de transacciones financieras. Los documentos revelaron un esquema de corrupción que permitía a Suris disfrutar de libertades inusuales dentro del penal, como el uso de teléfonos celulares, visitas sin control y acceso a un casino para oficiales, lo que le otorgó el apodo de ‘tercer comandante’ entre los reclusos. Este escándalo pone de manifiesto la influencia del poder económico en la administración de la justicia y la seguridad en las instituciones penitenciarias.



