La conmoción en la localidad de Funes, cerca de Rosario, Santa Fe, ha crecido tras el hallazgo del cuerpo sin vida de Ramiro Fabián Nast, un joven de 23 años encontrado dentro de una heladera en un zanjón. La víctima, que sufrió un golpe letal en la cabeza, fue descartada de manera macabra después de haber sido asesinada. La investigación, que ya había llevado a la detención de otros dos sospechosos, dio un nuevo giro con la captura de un tercer implicado, lo que ha generado una serie de interrogantes sobre el contexto del crimen y las circunstancias que rodearon la muerte de Nast.

El Gobierno de Santa Fe confirmó que el último detenido es un hombre de 40 años, conocido como Matías Z. Su aprehensión se realizó por parte del personal del Comando Radioeléctrico, quien recibió información que lo ubicaba en una vivienda en la zona oeste de Funes, cerca de la intersección de avenida de las Américas y El Mangrullo. La detención se produjo en la tarde del jueves, cuando el sospechoso salió de la casa y fue interceptado por los agentes, lo que indica un avance significativo en el caso que ha dejado a la comunidad en estado de alerta.

Desde el inicio de la investigación, se ha confirmado la existencia de otros dos detenidos. Uno de ellos, Kevin Ariel T., de 25 años, se entregó a las autoridades en la Unidad de Violencias Altamente Lesivas de la Policía de Investigaciones. Su entrega fue un paso crucial, ya que se encuentra bajo la mira de la fiscalía por su posible relación con el asesinato. Por otro lado, Luis Fernando V., de 29 años, fue arrestado en el momento en que se descubrió el cuerpo de Nast, siendo el principal sospechoso y la última persona que tuvo contacto con la víctima, aunque las autoridades aún no han revelado detalles sobre su conexión con el caso.

El trágico desenlace de la vida de Ramiro Nast comenzó la noche del viernes, cuando asistió a una fiesta, siendo este el último momento en que alguien de su círculo lo vio con vida. A raíz de su desaparición, su madre, Yanina, emprendió una intensa búsqueda, difundiendo información sobre su hijo, incluyendo un distintivo tatuaje, con la esperanza de que alguien lo reconociera. Yanina ha expresado su dolor y desesperación, insistiendo en que su hijo no estaba involucrado en actividades delictivas, aunque mencionó a ciertos individuos de la zona que podrían estar relacionados con el crimen.

La denuncia formal por la desaparición de Ramiro fue presentada el domingo 5 de abril, lo que llevó a la fiscalía a coordinar operativos de búsqueda en conjunto con la Policía de Investigaciones de Santa Fe y el cuerpo de bomberos voluntarios de Funes. Tras un exhaustivo rastrillaje, el lunes a las 16:30 se descubrió la heladera que contenía el cuerpo de la víctima, lo que confirmó la hipótesis de un asesinato violento y el ocultamiento deliberado del cadáver. Este hallazgo ha puesto de relieve la gravedad del caso y ha llevado a las autoridades a intensificar sus esfuerzos en la investigación.

El análisis de la escena del crimen ha revelado signos de violencia que indican una muerte violenta, lo que ha llevado a los investigadores a trabajar en diferentes líneas de investigación. Tanto Matías Z., Kevin Ariel T. como Luis Fernando V. serán llevados ante la justicia en los próximos días para enfrentar audiencias imputativas. El caso de Ramiro Nast, más allá de ser una tragedia personal, refleja una problemática más amplia sobre la inseguridad y la violencia en la región, lo que ha generado un clamor por justicia y una mayor atención a las dinámicas delictivas que operan en la zona.