En un movimiento que ha sorprendido a muchos en el ámbito político, el gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, ha anunciado que las elecciones locales de 2027 se llevarán a cabo de manera desdoblada, es decir, en una fecha distinta a los comicios presidenciales. Esta decisión marca un hito en la estrategia electoral de la provincia, ya que Jaldo, junto a su vicegobernador Miguel Acevedo, buscará la reelección ante un panorama electoral cada vez más complejo. El anuncio se realizó en un encuentro en El Cadillal, donde se congregaron más de 30 legisladores y líderes locales, lo que sugiere una clara intención de unidad dentro del oficialismo.

La decisión de Jaldo de adelantar las elecciones locales, que se estima podrían realizarse entre mayo y junio de 2027, responde a un análisis estratégico que busca diferenciarse del calendario nacional. Según el gobernador, aún no se ha emitido el decreto de convocatoria, pero se está trabajando en conjunto con los distintos sectores del partido para establecer una fecha que respete las tradiciones electorales de años anteriores. Este paso anticipado podría ofrecerle al oficialismo una ventaja competitiva en un contexto donde las elecciones nacionales también serán un tema central.

Durante el almuerzo en El Cadillal, Jaldo enfatizó la importancia de consolidar la fuerza política del peronismo en cada rincón de la provincia. En sus palabras, instó a los legisladores y representantes a trabajar en la unificación de las estructuras partidarias, resaltando la necesidad de articular lo institucional con lo electoral. La estrategia busca no solo fortalecer la presencia del peronismo en Tucumán, sino también preparar el terreno para enfrentar los desafíos que se avecinan en el ámbito nacional.

Entre los líderes presentes, la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, destacó el trabajo territorial realizado durante la pandemia, que ha fortalecido la identidad del partido. Chahla criticó al gobierno nacional por desatender las necesidades de los municipios y la provincia, argumentando que el esfuerzo local para mantener la cohesión y el desarrollo es significativo. Esta declaración refleja un sentimiento compartido entre muchos líderes locales que ven en la autonomía provincial una necesidad urgente frente a la falta de apoyo federal.

Sin embargo, la confirmación de la fórmula Jaldo-Acevedo se enmarca en un contexto de tensiones internas dentro del Partido Justicialista (PJ) provincial. Recientemente, Jaldo impulsó cambios en la representación legal del PJ, lo que provocó ciertas fricciones al desplazar a figuras cercanas a Acevedo. Este movimiento ha generado inquietud sobre la cohesión interna del partido y su capacidad para presentarse como una alternativa sólida ante los desafíos electorales.

El vicegobernador Acevedo, por su parte, hizo hincapié en la necesidad de unidad en el partido, subrayando que no es suficiente con estar juntos, sino que es vital permanecer unidos frente a las divisiones internas. Esta declaración resuena en un momento en que la política nacional también enfrenta desafíos significativos, y Acevedo advirtió que Tucumán debe preservar su cohesión para no ser afectada por políticas que, en su opinión, podrían debilitar el Estado provincial.

El ministro del Interior, Darío Monteros, resaltó que la Legislatura de Tucumán cuenta con una notable mayoría peronista, lo que podría facilitar la implementación de políticas alineadas con los intereses provinciales. Sin embargo, la reunión no fue completamente unitaria, ya que algunos legisladores de peso no asistieron, lo que podría ser un indicativo de las luchas internas que continúan marcando la política tucumana. A medida que se acercan las elecciones, será fundamental observar cómo se desarrollan estas dinámicas y cómo el oficialismo se prepara para enfrentar el proceso electoral.