La reciente detención de Alexis Emanuel "Chami" Mendoza, presunto brazo armado de la organización delictiva conocida como Los Menores, ha desencadenado un fuerte impacto en el ámbito de la seguridad en Rosario. Mendoza, quien también es reconocido por su vinculación con la barra brava del club Rosario Central, fue arrestado en el marco de una serie de operativos que buscan desmantelar las estructuras de narcotráfico en la región. La justicia ha determinado que se mantenga bajo custodia por un período de al menos dos años mientras se avanza en la investigación en su contra.
Los delitos que se le imputan a Mendoza son graves y variados, incluyendo la usurpación de propiedades y extorsión, así como el uso de una vivienda como escondite para armas de fuego. La investigación, que ha sido respaldada por interceptaciones telefónicas y documentación fotográfica, pone de relieve el papel central que desempeña Mendoza en las actividades criminales de la organización. Estas acciones, según las autoridades, fueron orquestadas en conjunto con Matías Gazzani, un líder narco que actualmente se encuentra prófugo y que ha mantenido un enfrentamiento directo con otras facciones criminales en la ciudad, como Los Monos.
La detención de Mendoza no es un hecho aislado. En lo que va del año, el gobierno provincial ha arrestado a varios individuos vinculados a Los Menores, incluidos Carlos "Polli" Tévez y Roque "Roco" Romero, entre otros. Estas medidas, según fuentes oficiales, han contribuido a debilitar la estructura de la banda liderada por Gazzani. Con cada arresto, las fuerzas de seguridad afirman que se está logrando un progreso significativo en la lucha contra el narcotráfico y la violencia asociada a estas organizaciones.
Mendoza, de 31 años y oriundo de Villa Nueva, ha sido identificado como una figura clave en el desplazamiento violento de la facción conocida como Los Pillines dentro de la barra organizada de Rosario Central, que se autodenomina "Los Guerreros". Su papel en la logística del crimen incluye la gestión de relaciones con otros miembros de la barra que también han sido detenidos, como Mirko Benítez y Luis Palavecino. Los informes indican que Mendoza ha estado involucrado en episodios violentos y en la custodia de armamento y drogas para la organización.
Además, un testigo anónimo ha proporcionado información que lo vincula con homicidios previos, aunque hasta el momento no se han presentado cargos formales al respecto. Este testimonio ha sido clave para la Fiscalía, que busca reforzar las acusaciones contra Mendoza y establecer una conexión más amplia entre los actos delictivos y la estructura de Los Menores. La gravedad de las acusaciones sugiere que la organización podría estar más comprometida de lo que se pensaba inicialmente.
Un aspecto importante de la causa es la usurpación de un domicilio en la calle Pedro Lino Funes, donde, según la investigación, se almacenaban armas y drogas. Este hecho, ocurrido en agosto de 2024, vincula a Mendoza con otros dos individuos que actualmente se encuentran en prisión. La evidencia sugiere que esta propiedad fue utilizada como un centro de operaciones para la banda, lo que pone en evidencia la complejidad de las redes delictivas en la región y la necesidad urgente de una respuesta coordinada por parte de las autoridades.


