La activista trans Azul Rojas Marín continuará detenida mientras cumple una condena de ocho años de prisión por el delito de organización criminal. El Juzgado de Investigación Preparatoria de Paiján rechazó el pedido de su defensa para suspender el internamiento por razones humanitarias, debido a la delicada condición de salud que atraviesa la mujer.
En su resolución, el tribunal sostuvo que la sentencia ya fue confirmada por la Sala Penal de Apelaciones y que, a partir de esa instancia, el juez de Investigación Preparatoria no tiene facultades para disponer la suspensión indeterminada de la pena en un establecimiento penitenciario del Instituto Nacional Penitenciario (INPE).
“Las excepciones a la ejecución inmediata de una pena efectiva se encuentran estrictamente tasadas por la ley procesal y operan únicamente durante la tramitación del recurso de apelación, etapa que en el presente caso se encuentra fenecida”, señala el fallo. El juzgado concluyó que el pedido para detener la ejecución del internamiento resultaba improcedente y carecía de sustento legal.
Como alternativa, la defensa de Rojas había solicitado que la condena fuera convertida en días de servicios a la comunidad o que la activista pudiera cumplirla bajo vigilancia electrónica. Ambas opciones también fueron rechazadas por el juzgado, por lo que la mujer continuará recluida en cumplimiento de la pena impuesta.



