El sindicato Acaip-UGT ha alertado sobre una alarmante escalada de violencia en las prisiones de España, tras registrar cinco agresiones a funcionarios en un solo día, lo que ha sido calificado como una "jornada negra" para el sistema penitenciario. Este preocupante fenómeno se ha hecho evidente este jueves, con incidentes ocurridos en varios centros, incluyendo Puerto III en Cádiz, donde un recluso agredió a dos trabajadores tras haber consumido sustancias tóxicas impregnadas en papel. Acaip-UGT sostiene que estos episodios no son meros incidentes aislados, sino que reflejan un deterioro significativo en la convivencia dentro de los recintos penitenciarios.

En el comunicado emitido por el sindicato, se detallan las cinco agresiones que se registraron el mismo día en diferentes instalaciones: Alhaurín de la Torre (Málaga), Picassent (Valencia), Estremera (Madrid) y Puerto III (Cádiz). Este patrón de violencia ha llevado a Acaip-UGT a recordar que en el año 2025 se documentaron un total de 529 agresiones a trabajadores del sistema penitenciario, lo que pone de manifiesto una alarmante tendencia al alza en estos incidentes. La situación es crítica y exige una mirada profunda sobre las condiciones actuales en las que se encuentran tanto los internos como los trabajadores.

Una de las agresiones más destacadas ocurrió en el centro de Puerto III, donde un interno, tras varios días de incidentes vinculados al uso de sustancias tóxicas, atacó a dos funcionarios durante su traslado a una celda de observación. Acaip-UGT ha advertido sobre el creciente uso de estas sustancias impregnadas en papel, que no solo representan un riesgo sanitario por las posibles intoxicaciones, sino que también generan reacciones violentas en los internos, complicando aún más la ya difícil gestión de estos espacios.

El sindicato también ha informado sobre otros incidentes ocurridos en diferentes prisiones. En Alhaurín de la Torre, un interno que se encontraba en aislamiento propinó un puñetazo a un funcionario al momento de abrir su celda para llevarlo al patio. En Picassent, un funcionario fue atacado por un interno con problemas psiquiátricos, quien le golpeó en la cara y en la espalda durante un altercado. Por su parte, en Estremera, un jefe de servicios sufrió un fuerte puñetazo que lo obligó a ser evacuado en ambulancia, resaltando la gravedad de la situación.

Desde Acaip-UGT se ha enfatizado la necesidad de una urgente reestructuración del sistema penitenciario, el cual no puede seguir funcionando con estructuras y normativas obsoletas que datan de hace más de tres décadas. La falta de recursos y la inadecuada atención a las necesidades de una población reclusa cada vez más compleja, con un aumento en la incidencia de patologías psiquiátricas, son factores que agravan la situación actual. El sindicato ha solicitado medidas que aborden la problemática de los internos considerados altamente conflictivos, así como una atención prioritaria a la crisis sanitaria que enfrenta el sistema, que se ve reflejada en un déficit de profesionales médicos que supera el 75%.

La realidad que viven los funcionarios de prisiones es preocupante y requiere una atención inmediata. Las condiciones actuales no solo ponen en riesgo a los trabajadores, sino también a los internos, quienes enfrentan un entorno cada vez más hostil y complejo. La falta de recursos, unida al aumento de la población reclusa y la evolución de los perfiles penitenciarios, hace que la situación sea insostenible. Es evidente que se necesita un cambio radical en la forma en que se gestionan las prisiones en España, para garantizar la seguridad y el bienestar de todos los involucrados.