En una noche de terror en el noroeste de Nigeria, un ataque a una mezquita en el distrito de Dadin Kowa resultó en la muerte de cinco personas y dejó a tres más heridas. A pesar de las patrullas constantes en la zona, la inseguridad sigue generando temor entre los habitantes, quienes son testigos del aumento de la violencia armada.

Los atacantes, que irrumpieron mientras se realizaban las oraciones, lograron escapar hacia un área boscosa tras llevar a cabo la agresión. Según el portavoz de la policía estatal, Bashir Usman, se ha activado un operativo especial para restablecer el orden y dar con los responsables del ataque. Hasta el momento, no se ha atribuido la autoría del asalto a ninguna organización armada, pero las investigaciones siguen en curso y las autoridades temen que el número de víctimas pueda aumentar.

Este violento episodio se da en un contexto de creciente inseguridad en Kebbi, donde en la última semana se registraron ataques previos que dejaron cerca de 35 muertos en la localidad de Arewa, relacionados con supuestos miembros del grupo Lakurawa, vinculado al Estado Islámico. Las autoridades han reforzado la seguridad en la región, estableciendo patrullajes y controles en lugares sensibles, mientras líderes comunitarios piden más recursos para proteger a la población y prevenir la expansión de grupos armados en áreas vulnerables.