Un preocupante episodio tuvo lugar en la localidad de Rancul, La Pampa, donde un alumno de apenas 13 años amenazó con "matar a tiros" a sus docentes y directivos. Este acto, que ha desatado un revuelo considerable, se enmarca en un contexto de creciente inquietud a nivel nacional por un reto viral que alienta a los jóvenes a realizar amenazas de tiroteos en instituciones educativas. La situación ha puesto de manifiesto la necesidad de abordar de manera urgente la problemática de la violencia escolar y sus raíces sociales, así como la proliferación de contenido peligroso en plataformas digitales.
Las amenazas del menor llevaron a una rápida intervención por parte de la justicia. El juez de control Diego Ambrogetti, perteneciente a la Segunda Circunscripción Judicial, ordenó allanamientos en los domicilios de los progenitores del niño. En uno de estos procedimientos, realizado en la vivienda del padre, se halló un arsenal considerable compuesto por diversas armas de fuego y municiones. Este hallazgo generó una gran alarma, dado que las armas no contaban con la documentación legal pertinente, lo que plantea serias interrogantes sobre la seguridad y la supervisión de la tenencia de armas en el hogar.
El material confiscado incluye dos carabinas calibre 22, una pistola calibre 380, una escopeta de doble caño, entre otros elementos bélicos. Además, se encontraron municiones de diferentes calibres y dispositivos ópticos como visores nocturnos y térmicos. Según se supo, el padre del menor podría estar vinculado con actividades de caza, lo que complica aún más la situación, ya que su tenencia de armas parece no haber sido regulada adecuadamente. Esto genera un debate sobre la responsabilidad parental en la seguridad de los menores y el control de armas en el hogar.
En diálogo con medios locales, el fiscal Guillermo Komarofky, que se ocupa de delitos contra las personas, destacó que algunas de las armas carecían de la documentación necesaria, mientras que otras tenían permisos que estaban vencidos. Esta situación legal ha llevado a la apertura de una causa por tenencia ilegal de armas, lo que pone de relieve la seriedad del asunto. Asimismo, se secuestraron dispositivos electrónicos del menor, incluyendo una notebook y un teléfono celular, con el fin de investigar si existían más indicios sobre sus intenciones o la posible influencia del reto viral que ha captado la atención de jóvenes en todo el país.
Este incidente no es un caso aislado. Fuentes judiciales han confirmado que se están investigando amenazas similares en otras localidades de La Pampa, como 25 de Mayo y General Pico, lo que sugiere un patrón preocupante que merece atención. Las instituciones educativas han comenzado a informar a los padres sobre los peligros que presenta este reto viral, que ha cobrado notoriedad tras recientes episodios de violencia en escuelas, incluida la trágica muerte de un alumno en Santa Fe a manos de un compañero.
Ante esta situación alarmante, el gobierno de La Pampa ha decidido intervenir de manera proactiva. A través de la Fiscalía de Estado, se ha solicitado constituirse como parte querellante en las causas penales relacionadas con estas amenazas. Esta decisión, impulsada por el gobernador Sergio Ziliotto, tiene como fin colaborar en las investigaciones, reforzar las medidas preventivas y asegurar que se tomen acciones firmes contra las conductas que amenazan la seguridad en las escuelas. La respuesta del gobierno pone de manifiesto la urgencia de enfrentar la violencia escolar y proteger a los estudiantes de los efectos nocivos de las amenazas que circulan en el ámbito digital.



