Un informe reciente de la ONG Human Rights Watch (HRW) ha revelado un ataque brutal en el suroeste de Mali, donde un grupo vinculado a Al Qaeda ejecutó de manera sumaria a doce camioneros y aprendices. Este hecho, ocurrido a finales de enero, ha sido calificado como un aparente "crimen de guerra" por la organización.

El ataque se llevó a cabo el 29 de enero por el Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM), durante un asalto a una caravana de combustible que contaba con la escolta de fuerzas militares. La caravana, compuesta por al menos 40 camiones, se dirigía a la ciudad de Kayes cuando fue emboscada. Testigos reportaron que los yihadistas abrieron fuego indiscriminadamente, incendiaron varios vehículos y ejecutaron a las doce víctimas, cuyos cuerpos fueron encontrados posteriormente con evidencias de tortura.

A pesar de que JNIM reivindicó el ataque alegando que estaban atacando a tropas malienses, las autoridades del país no han emitido comentarios sobre la situación. Este incidente se suma a una serie de ataques que han llevado a la escasez de combustible en Mali, afectando gravemente la vida cotidiana y el transporte en diversas regiones del país. Además, aun permanecen desaparecidos seis camioneros, lo que agrava aún más la situación humanitaria.