A días de reiniciarse el juicio sobre la muerte de Diego Maradona, Mario Baudry, abogado de Dieguito Fernando, expresó en una entrevista que el entorno médico del icónico futbolista actuó con abandono y responsabilidad penal. Baudry, quien representa al hijo de Maradona, aseveró que, de haber recibido un simple diurético, el exdeportista podría estar vivo. Estas declaraciones se enmarcan en un contexto judicial tenso, donde más de 90 testigos serán convocados para declarar sobre los hechos que rodearon la trágica partida del astro del fútbol argentino.

Durante la charla, Baudry no dudó en calificar la muerte de Maradona como un homicidio. “Desde el primer día, aquel 30 de noviembre, cuando salí de la fiscalía, dije que a Diego lo habían matado”, subrayó el abogado. Sus afirmaciones giran en torno a la idea de que la atención brindada a Maradona fue inadecuada y que hubo una omisión de asistencia médica que podría haber alterado el desenlace de su salud. Esto plantea un dilema ético y legal sobre la responsabilidad de los profesionales de la salud que lo atendieron en sus últimos días.

La revisión del expediente judicial y las declaraciones de la enfermera Dahiana Madrid han sido fundamentales para la construcción del caso. Según Baudry, Madrid reveló que Diego no murió de causas naturales, sino que fue víctima de un abandono médico. La afirmación de que las actas de la enfermera fueron confeccionadas posteriormente y en condiciones irregulares refuerza la acusación de falta de ética profesional y de responsabilidad en la atención. Esta información ha sido crucial para la querella, que sostiene que la atención médica fue negligente y que el entorno de Maradona no actuó de manera adecuada ante su deterioro físico.

El nuevo juicio se produce tras la anulación del anterior proceso, que se vio afectado por la conducta de la jueza a cargo, quien fue criticada por filmar un documental durante las audiencias. Ahora, el Tribunal Oral en lo Criminal N° 7 de San Isidro tiene la responsabilidad de abordar el caso con la seriedad que merece, considerando las evidencias y testimonios que surgen del proceso. Los siete profesionales de la salud imputados enfrentan acusaciones graves que podrían tener repercusiones significativas en sus carreras y vidas personales.

Baudry también destacó el tipo de imputación que enfrenta el equipo médico, que está acusado de homicidio simple con dolo eventual. Este cargo implica que los acusados pudieron haber previsto que sus acciones podrían causar la muerte de Maradona, aunque no lo hayan querido explícitamente. La querella argumenta que hubo un claro abandono, ya que Diego fue dejado solo en una cama durante cinco días, sufriendo las consecuencias de un golpe en la cabeza sin recibir la atención necesaria.

La dimensión económica del caso también está en juego, ya que según la querella, Maradona había sido despojado de más de 70 millones de dólares a lo largo de su vida, lo que añade un componente añadido a las tensiones familiares y a las responsabilidades legales en torno a su herencia. La relación entre la salud de Maradona y sus finanzas podría ser un factor determinante en la evolución del juicio, planteando interrogantes sobre el legado del futbolista y la ética de quienes lo rodearon en sus últimos años.

Mientras el juicio se reinicia, la figura de Diego Maradona continúa siendo objeto de análisis, no solo por su impacto en el deporte, sino también por las circunstancias que rodearon su fallecimiento. La búsqueda de justicia por parte de Dieguito Fernando y su abogado marca un camino complicado que podría sentar un precedente en la responsabilidad de los profesionales de la salud y en la protección de las figuras públicas.