El cineasta ruso Andrei Zviagintsev llegó este viernes al Festival de San Sebastián para presentar Minotauro, su primera película desde Sin amor, estrenada en 2017. La visita se produjo pocas horas después de que el Ministerio de Justicia de Rusia lo incorporara a su registro de “agentes extranjeros”.
Minotauro representará a Francia en la carrera por el Óscar a mejor película internacional. La producción recibió el Gran Premio del Festival de Cannes 2026 y será la encargada de inaugurar la sección Perlak en San Sebastián.
Durante una entrevista, Zviagintsev evitó mencionar por su nombre al presidente ruso, Vladímir Putin, al referirse a la presencia del poder político y la guerra en su nueva película. En cambio, vinculó la cuestión con el modo en que Putin se refirió durante años al fallecido opositor Alexéi Navalny. “El presidente del que usted está hablando ahora mismo, durante muchos años, ninguna vez lo llamó por nombre. Es un hecho conocido”, afirmó.
El director también recordó una historia relatada por Naum Kleiman, cineasta y fundador de la Cinemateca de Moscú. Según contó Zviagintsev, Kleiman explicó que en su familia habían dejado de pronunciar el nombre de Stalin después de que sus padres fueran “metidos en un vagón una madrugada y mandados a ninguna parte”. “Es mejor no llamar al diablo por su nombre”, concluyó el realizador.



