William Noguera, un ciudadano colombiano, logró recuperar su libertad en agosto de 2025 tras pasar 42 años en prisión, de los cuales 36 los pasó en el infame ‘corredor de la muerte’ de la Prisión Estatal de San Quintín en California. Su condena a muerte se dictó en 1983 por el asesinato de la madre de su pareja, convirtiéndose en el primer colombiano en recibir tal pena en ese estado.
Seis meses después de su liberación, Noguera compartió sus experiencias en una entrevista con el programa Los Informantes de Caracol TV. Durante su tiempo en prisión, enfrentó un ambiente marcado por la violencia extrema y la presencia de criminales notorios. Para sobrevivir, adoptó una rutina de entrenamiento físico y se sumergió en el estudio, lo que le permitió desarrollar habilidades que le ayudaron a integrarse en el complejo sistema carcelario.
Con una altura de 1,90 metros y una formación en artes marciales, Noguera encontró su lugar en las dinámicas internas del penal, incluso integrándose a la temida “Dead Body Society”, un grupo cerrado de asesinos. A lo largo de su encarcelamiento, se dedicó a leer alrededor de 20.000 libros, profundizando en temas de psicología y criminología, lo que le permitió entender mejor la mente de sus compañeros de prisión, incluidos algunos que habían intentado asesinarlo en el pasado.



