La votación para la investidura de María Guardiola en la Asamblea de Extremadura se perfila complicada desde el inicio. Vox ha confirmado su rechazo a la candidatura de la actual presidenta en funciones, argumentando que el Partido Popular (PP) no ha brindado las garantías necesarias en las negociaciones en curso. Óscar Fernández, líder de la formación ultra, expresó que su intención es prevenir un incumplimiento de promesas hacia los ciudadanos de Extremadura.
La postura de Vox no resulta inesperada, ya que el partido había anticipado su falta de apoyo a Guardiola debido a los obstáculos en las negociaciones, que últimamente se han mantenido mediante contactos informales. Fernández dejó claro que no respaldará a la candidata hasta que se acuerden todos los términos y condiciones de manera detallada, descartando la posibilidad de abstenerse en una segunda votación, que solo requeriría mayoría simple. "Aquí no hay lugar para ambigüedades, será un sí o un no", enfatizó.
Por su parte, el PSOE de Extremadura también ha declarado que no apoyará ni se abstendrá, ya que se posiciona como una alternativa a lo que consideran fracasos del PP y la extrema derecha. Piedad Álvarez, portavoz del Grupo Socialista, subrayó que no han recibido una solicitud formal de abstención y, en caso de haberla, no habrían accedido. El PSOE ha propuesto a Guardiola una serie de acuerdos para garantizar derechos y evitar retrocesos en convivencia e igualdad en la región.



