La vicepresidenta Victoria Villarruel, quien asumió temporalmente el mando del país durante el viaje del presidente Javier Milei a Estados Unidos, se pronunció sobre el reciente fallo de la Corte Suprema estadounidense que revocó la decisión de Donald Trump de implementar aranceles a las importaciones. En este contexto, Villarruel aprovechó la oportunidad para cuestionar las políticas de liberalización comercial que está llevando a cabo la administración actual, especialmente tras el cierre de la fábrica de neumáticos FATE.

Este viernes, el máximo tribunal de EE. UU. decidió, en una votación de 6 a 3, anular los gravámenes que Trump había impuesto como parte de su estrategia para proteger la industria nacional y fomentar la generación de empleo, en un intento de reducir el déficit comercial del país. Aunque la normativa de Trump se había invocado en situaciones excepcionales relacionadas con la seguridad nacional, su uso se convirtió en un elemento fundamental de su política comercial, especialmente en el marco de la creciente tensión con China.

Villarruel, en defensa de la medida de Trump, enfatizó que la eliminación de aranceles representa un obstáculo para la producción y el desarrollo de empresas en EE. UU. y trazó un paralelo con la situación argentina, afirmando que "sin empleo y producción nacional no existen políticas de gobierno efectivas". Además, criticó la apertura indiscriminada de importaciones que, según ella, exacerba la dependencia del país respecto a China y agrava las crisis económica y social que vive Argentina. La vicepresidenta reafirmó su creencia de que Argentina tiene el potencial para ser una potencia mundial y no debe conformarse con ser únicamente un país de servicios.