La crisis en el suministro de gas licuado de petróleo (GLP) ha impactado profundamente en los barrios populares de Lima, especialmente en Villa María del Triunfo. Las ollas comunes, que son fundamentales para la alimentación de muchas familias, enfrentan serias dificultades debido al aumento desmedido en el precio del gas doméstico, que ha llevado a las organizadoras de la olla común 'Fe y Esperanza' a buscar nuevas formas de subsistencia.
El costo del balón de gas ha experimentado un incremento alarmante, pasando de 43 a 75 soles en un breve lapso. Esta alza ha generado una mayor demanda del producto, que se torna escaso, lo que obliga a las responsables de la olla a explorar alternativas como el uso de leña o ramas para cocinar. Esta situación se complica aún más por el encarecimiento de los alimentos básicos, limitando así la variedad de raciones que pueden ofrecer.
Ante la falta de recursos, la organización de una pollada solidaria surge como una solución para recaudar fondos, no solo para la compra de gas, sino también para la adquisición de insumos esenciales. Las encargadas reconocen que, si se ven obligadas a aumentar los precios de sus menús, esto podría afectar a las familias más necesitadas. A su vez, solicitan un mayor apoyo del gobierno y de las autoridades locales, al señalar que los subsidios actuales son insuficientes para enfrentar la crítica situación que atraviesan.



