El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este martes que podría imponer aranceles muy elevados a la Unión Europea (UE) y reducir el comercio con el bloque si Bruselas convierte a Canadá en su primer miembro asociado y considera que la decisión fue tomada “con mala intención”. La amenaza se conoció horas después de que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, planteara esa posibilidad.
“Si hacen eso, si considero que se trata de un acto hostil, impondré aranceles muy serios o dejaré de comerciar con Europa en muchos ámbitos”, declaró Trump tras aterrizar en el Air Force One en el estado de Carolina del Norte. Luego insistió en que los gravámenes serían “muy severos”, aunque aclaró que solo avanzaría en esa dirección si la iniciativa europea respondiera a una “mala intención”.
“Si es con buena intención, está bien”, agregó el mandatario, sin precisar qué criterios utilizaría para diferenciar una decisión de buena o mala intención. Se trató de su primera reacción pública a la propuesta de Von der Leyen, presentada durante su intervención ante el pleno del Parlamento Europeo reunido en Estrasburgo, Francia, con motivo del discurso sobre el Estado de la Unión (SOTEU, por sus siglas en inglés).
En esa sesión también estuvo presente el primer ministro de Canadá, Mark Carney, quien fue recibido con aplausos y tiene previsto pronunciar un discurso ante la Eurocámara este jueves. Von der Leyen no mencionó directamente a Estados Unidos durante su exposición, aunque defendió la necesidad de “reimaginar” la relación y presentó la posibilidad de incorporar a Canadá como miembro asociado del bloque.



