La Comisión Europea defendió el acercamiento con Canadá luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazara con imponer nuevos aranceles a las importaciones europeas si la Unión Europea crea un estatus especial de “miembro asociado” para Ottawa. La propuesta había sido planteada el miércoles por la presidenta del Ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen.
“Como dejó claro nuestra presidenta el miércoles, la propuesta de fortalecimiento de nuestra asociación con Canadá no va en contra de nadie, sino que busca nuestra fortaleza común”, afirmó el portavoz de la Comisión Europea, Olof Gill. De esta manera, Bruselas respondió a las advertencias de Washington sin precisar todavía cómo podría instrumentarse la iniciativa.
Von der Leyen había planteado ante el pleno del Parlamento Europeo la posibilidad de que Canadá se convierta en el “primer miembro asociado de la UE”. Sin embargo, durante su discurso no detalló cuál sería la arquitectura institucional o jurídica de ese eventual estatus, una falta de precisiones que generó incertidumbre entre las capitales europeas.
Fuentes diplomáticas de distintos Estados miembro respaldaron una mayor cooperación con Canadá, aunque admitieron dudas sobre el alcance de la propuesta y la manera en que podría articularse una relación de ese tipo con Ottawa. Una de esas fuentes señaló que la iniciativa “no fue coordinada previamente” con los gobiernos de la Unión Europea.
Otros representantes consultados indicaron que todavía debe debatirse cómo funcionaría exactamente el nuevo formato de relación y cuál sería su denominación. En este contexto, el presidente estadounidense reaccionó horas después de la intervención de Von der Leyen y vinculó la eventual creación del estatus para Canadá con la posibilidad de aplicar nuevos aranceles a productos europeos.



