Julio se ubicó como el segundo mes más cálido registrado a nivel mundial, de acuerdo con el Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S), gestionado por el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (CEPMPM). La temperatura media del aire en superficie alcanzó los 16,90 °C, un valor 0,67 °C superior al promedio habitual para ese mes y 1,47 °C por encima de la media estimada para el período preindustrial 1850-1900.

El registro igualó al de julio de 2024 y quedó únicamente por debajo del récord correspondiente a julio de 2023. En Europa occidental, la temperatura media combinada de junio y julio fue de 21,62 °C, es decir, 2,79 °C por encima del promedio. Ese valor superó la marca anterior, establecida en 2022.

Durante julio, Europa occidental atravesó su tercera y cuarta ola de calor desde mayo. Según el C3S, ambas fueron menos intensas que las registradas en junio, aunque la sucesión de episodios cálidos desde mayo continúa siendo excepcional para la región. A esa situación se sumó la persistencia y el agravamiento de la sequía generalizada observada durante mayo y junio.

Francia, España, algunas zonas de Alemania y el Reino Unido registraron precipitaciones y niveles de humedad del suelo excepcionalmente bajos. El Servicio de Cambio Climático de Copernicus vinculó esas condiciones con la evolución de los incendios forestales: “Las prolongadas condiciones de calor y sequía en Europa occidental provocaron la propagación y la intensificación de incendios forestales extremos”.