Venezuela concluyó el año 2025 con una inflación que alcanzó el 475%, posicionándose como la más alta a nivel global. Este incremento desmesurado se atribuye principalmente al descontrol cambiario, exacerbado por el endurecimiento de las sanciones impuestas por Estados Unidos al gobierno de Nicolás Maduro.
Tras la destitución de Maduro en una operación militar el 3 de enero, la administración de Donald Trump comenzó a levantar gradualmente las sanciones. Delcy Rodríguez, actual vicepresidenta y figura clave en la economía del país, ha tomado las riendas del gobierno y está intentando mejorar las relaciones con Washington, las cuales fueron interrumpidas en 2019.
El Banco Central de Venezuela (BCV) dio a conocer la cifra de inflación el pasado viernes, siendo esta la primera vez que publica datos desde hace más de un año. Mientras que en 2024, el presidente Maduro había anunciado una inflación del 48%, se estima que el índice de precios de alimentos y bebidas en 2025 alcanzó un alarmante 532%. Las dificultades económicas son palpables, con un ingreso promedio que oscila entre los 100 y 300 dólares, muy por debajo de los 700 dólares necesarios para cubrir una canasta básica, lo que ha llevado a muchos venezolanos a expresar su descontento ante la situación.


