El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, afirmó este martes que Washington concentra ahora parte de sus operaciones en garantizar la circulación del comercio por el estrecho de Ormuz, luego de los ataques realizados por fuerzas estadounidenses contra la isla iraní de Larek durante la jornada previa.
“Ahora nos encontramos en una fase en la que gran parte de lo que hacemos consiste, de hecho, en garantizar la libre circulación del comercio en el estrecho de Ormuz”, sostuvo Vance durante una entrevista. El funcionario reconoció que hubo ataques durante la noche del domingo al lunes, aunque los presentó como una respuesta a acciones que, según indicó, estaban por llevar adelante fuerzas iraníes.
“Los iraníes estaban a punto de colocar algunas minas”, aseguró el vicepresidente al explicar el motivo de la operación. De acuerdo con su versión, la intervención estadounidense estuvo orientada a impedir una amenaza contra la navegación y a mantener abierto el paso marítimo.
El Mando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (CENTCOM), responsable de coordinar a las tropas norteamericanas en Oriente Próximo, había definido el operativo como una “acción limitada y precisa”. Según el organismo, el blanco fueron “unidades de minado de la Guardia Revolucionaria Islámica que representaban una amenaza inminente”.
CENTCOM también rechazó que el ataque pudiera ser considerado “un acto de agresión” y calificó esa interpretación de “absolutamente falsa”. “Irán ha creado la amenaza y el Ejército estadounidense la ha eliminado para proteger a marineros civiles, navegación mercante y la libre circulación del comercio mundial”, sostuvo el comando en una publicación en redes sociales.



