El secretario del Ejército de Estados Unidos, Dan Driscoll, presentó este lunes su dimisión ante la Casa Blanca, en medio de prolongadas diferencias con el secretario de Defensa, Pete Hegseth. La renuncia fue elevada al presidente Donald Trump, aunque todavía no fue aceptada formalmente.
Las desavenencias entre ambos funcionarios estarían vinculadas con las iniciativas para modernizar y mejorar la preparación del Ejército. Según una fuente familiarizada con la situación, la corresponsal de seguridad nacional Jennifer Griffin afirmó que Driscoll había expresado ante la administración su preocupación por la transformación de la fuerza y por el supuesto bloqueo de esos esfuerzos por parte de Hegseth.
En particular, Griffin señaló que el secretario del Ejército cuestionaba el despido de los generales responsables de esas tareas. Por su parte, la Casa Blanca no se refirió a las diferencias internas, pero destacó el desempeño de Driscoll en la implementación de la agenda de Trump para reforzar a Estados Unidos desde el Departamento del Ejército.
Un alto funcionario estadounidense confirmó que Driscoll presentó su dimisión, mientras que se prevé que complete su salida del Pentágono durante los próximos días. La decisión, sin embargo, permanece pendiente de la aceptación presidencial.



