En un reciente pronunciamiento, la Asociación Cluster Catástrofes y el Instituto de la Ingeniería han instado a mejorar la preparación frente a desastres naturales y a realizar pruebas de resistencia en las infraestructuras esenciales. Este llamado se produce en el marco de la directiva europea CER, que busca fortalecer la resiliencia de estas estructuras ante eventos adversos.

Durante la presentación del manifiesto, María Cruz Díaz, presidenta del Instituto de la Ingeniería, expresó su preocupación por la vulnerabilidad de las infraestructuras críticas en un contexto geopolítico y económico complejo. Señaló que, aunque la resiliencia es un proceso que lleva tiempo, es fundamental mantener y proteger las infraestructuras vinculadas al transporte, energía, agua, salud y telecomunicaciones.

Por su parte, Pedro Tomey, presidente de la Asociación Cluster Catástrofes, enfatizó que la continuidad de los servicios esenciales es crucial para la seguridad y bienestar de la población. Ante la posibilidad de que fallas en estos servicios afecten la economía y la integridad física de las personas, ambos organismos han instado a las autoridades a adoptar la resiliencia como una política de Estado y a realizar evaluaciones de riesgo que consideren las interconexiones y efectos en cadena entre diversos sectores.