El pasado fin de semana, un fenómeno celeste sorprendió a los residentes de Coblenza, Alemania, quienes se preguntaban si sus hogares estaban protegidos ante el impacto de un meteorito. A las 6:55 p.m., hora local, una brillante bola de fuego cruzó los cielos del noroeste de Europa, siendo observada por miles de personas en Bélgica, Francia, Luxemburgo, Países Bajos y Alemania, mientras se movía rápidamente en dirección noreste.
Este evento fue registrado por AllSky7, una red de cámaras de observación del cielo operada por ciudadanos desde 2018, destinada a detectar la caída de meteoritos. Gracias a esta tecnología, los astrónomos pudieron trazar con rapidez la trayectoria del meteorito y estimar las áreas donde podrían haber caído fragmentos del mismo. Posteriormente, varios edificios en el estado de Renania-Palatinado reportaron daños ocasionados por restos del meteorito, incluyendo un hogar en Coblenza que sufrió una perforación en su tejado, donde impactó un fragmento de mayor tamaño, afortunadamente en un dormitorio vacío.
Afortunadamente, no se registraron heridos ni víctimas fatales. Juan Luis Cano, ingeniero aeroespacial del Centro de Coordinación de Objetos Cercanos a la Tierra de la Agencia Espacial Europea, calificó el incidente como "realmente fantástico". Localizar meteoritos suele ser un proceso largo, sin embargo, al haber impactado en un tejado, su recuperación fue mucho más sencilla. El meteoro fue visto inicialmente a una altitud de 85 kilómetros, generando destellos que recordaban a luces estroboscópicas, cada uno de los cuales podría corresponder a la fragmentación del meteoroide en pequeños meteoritos. A pesar de la especulación en redes sociales sobre su origen, los expertos desestimaron la posibilidad de que se tratara de un misil, y continúan investigando el suceso.



