En el municipio de Tello, Huila, se ha dado a conocer la historia de Titi, un joven mono churuco que fue separado de su madre de manera abrupta, lo que ha generado un impacto significativo en su comportamiento. Esta situación contrasta con el famoso caso japonés de Punch, ya que en este caso no se trató de un rechazo materno, sino de la intervención humana a través del tráfico ilegal de fauna silvestre.

Titi fue entregado a las autoridades ambientales y a la Policía Nacional de Colombia, quienes al realizar una revisión inicial descubrieron que el animal presentaba problemas de salud y alteraciones conductuales. El veterinario Andrés Felipe Triana indicó que la dieta que Titi había recibido no era la adecuada, lo que contribuyó al estrés y a la falta de adaptación tras su separación de la madre.

Actualmente, Titi se encuentra en un hogar de paso de la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM) en Neiva, donde ha comenzado un proceso de recuperación. A través de un protocolo que incluye valoraciones médicas y etológicas, se busca restaurar su bienestar físico y emocional. Para ayudar al pequeño mono a lidiar con su apego a los humanos, se le ha proporcionado un peluche de tigre, una herramienta que busca facilitar su transición hacia una vida más natural y acorde a su especie.