La situación de la industria en varias provincias argentinas se ha vuelto crítica, según informes recientes de diversas organizaciones, incluida la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE). Esta entidad ha señalado que entre diciembre de 2023 y octubre de 2025 se registraron 292 cierres de industrias y una pérdida de más de 7.700 empleos en el sector. El panorama se agrava con el aumento de despidos a causa de cierres y crisis de empresas que afectan a distintas regiones del país.

En su último comunicado, la FISFE destacó las serias dificultades que enfrentan numerosas plantas para seguir operativas y mantener el empleo. El informe revela que en diciembre de 2025 hubo una caída interanual del 9,8% en la actividad industrial, con un alarmante 68% de las ramas productivas reportando descensos en su nivel de producción. Esto refleja un proceso de desindustrialización que amenaza la estabilidad del tejido productivo local, especialmente en Santa Fe, donde la industria es fundamental para la economía regional.

El consejo directivo de la FISFE expresó su profunda preocupación por la pérdida continua de empresas y empleos industriales. Hicieron hincapié en la necesidad urgente de implementar políticas industriales a nivel nacional que favorezcan la inserción en mercados globales y protejan a los sectores industriales de la competencia desleal. Además, se requieren medidas para igualar las condiciones de competitividad y reactivar el mercado interno, con el objetivo de salvaguardar y potenciar el empleo formal en el país.