Un joven de 20 años aceptó una pena de tres años y medio de prisión después de declararse culpable ante la Audiencia de Jaén, en España, por la agresión sexual contra una joven a la que había conocido en una discoteca y que se encontraba bajo los efectos del alcohol.

El hecho ocurrió el 17 de mayo. Según las conclusiones del Ministerio Fiscal, el acusado llevó a su domicilio —donde alquilaba una habitación— a la joven, nacida en agosto de 2004, a quien había conocido esa misma madrugada en una discoteca de la capital jiennense. La víctima estaba “muy mareada” luego de ingerir una bebida cuyo contenido se desconoce, situación que le provocó un estado de fuerte embriaguez.

De acuerdo con la acusación, una vez en el dormitorio, el joven se aprovechó de que la mujer tenía afectadas sus capacidades físicas y psíquicas por el alcohol y mantuvo relaciones sexuales con ella pese a que expresó de manera clara su oposición. Ese mismo día, la joven recibió atención médica en un centro de salud. Allí se constató que presentaba un eritema de aproximadamente 1,5 centímetros en el brazo izquierdo y otro, de menor tamaño, en el cuello. La víctima no reclamó una indemnización económica.

El Ministerio Fiscal había calificado inicialmente los hechos como un delito de agresión sexual y solicitado una pena de diez años de prisión. Finalmente, el acusado reconoció su responsabilidad y aceptó la condena de tres años y medio de cárcel ante el tribunal que intervino en el caso.